“¿Es usted feliz?” era la corta y certera pregunta que el artista chileno Alfredo Jaar, en 1980, le hacía a los santiaguinos en sus inmensos carteles, desplegados por toda la ciudad.

Los seguros de vida son contratos que brindarán protección financiera a tus seres queridos, cuando ya no estés. Tus beneficiarios pueden utilizar los montos de tu seguro para distintas necesidades financieras: cubrir gastos del día a día o inversiones para el futuro, entre otros.

Si bien parece una decisión difícil, la realidad es que no hay un acto más solidario que el de preparar a tus seres queridos para situaciones de fuerza mayor.

Ahora bien, ¿quiénes crees que necesitan un seguro de vida? Si respondes sí a uno de los siguientes escenarios, probablemente contratar un seguro de vida sea una decisión muy provechosa para ti y tus seres queridos.

“Tengo hijos”

La escolaridad es larga. Si tienes hijos pequeños, sabes que debes enfrentar el desafío de sostener su educación por más de 20 años. En caso de fallecimiento, un seguro de vida te permitirá ayudar a tus hijos durante los primeros años de su adultez, o pagar sus deudas universitarias, entre otros.

Todos nos preocupamos por ayudar a nuestros hijos, aún cuando ya no sean pequeños. Siempre asumiremos esa responsabilidad, debido al amor que le profesamos.

“Tengo deudas”

Dependiendo de la legislación, hay deudas que son transferibles a los familiares de una persona; el pago de un auto, departamento o casa, deudas en tarjetas de crédito o préstamos directos con el banco, entre otros. El pago de estos pendientes puede generar una presión financiera a las personas que deban cubrirlos, cuando ya tú no estés.

Si tus padres son avales de tu hipoteca, por ejemplo, quizás sea importante prepararte para no heredarles una deuda. Quizás tienes una tarjeta de crédito compartida con tu cónyuge o tus hijos u otro miembro de la familia, pues, si entras en deudas, éstas se podrían transferir a ellos.

Un seguro de vida puede brindarte la cobertura necesaria ante este tipo de escenarios adversos. Por un costo generalmente bajo, puedes ahorrarle muchos problemas a tus seres queridos.

"Espero estar asegurado"

Quizás eres de los que ha entendido la importancia del ahorro para el futuro; por lo tanto, te has circunscrito a un estricto plan de financiero que te permita jubilarse dignamente. Ahora, el desafío pasa por proteger a tus familiares. Quizás debas incluir dentro de tu plan un seguro que los proteja a ellos cuando ya no estés. De esta manera, podrías cerrar el círculo y vivir con mayor tranquilidad.

“Tengo un presupuesto ajustado”

Si tus ingresos en este momento no son tan altos, quizás sea bueno pensar en el impacto que tu situación actual tendrá en tu futuro: ahorros, pensión e inversiones. Las personas que cuenten con ingresos reducidos pueden apoyarse en un seguro de vida para cubrir los eventuales gastos de sus familiares y seres queridos.

Ya sea que escojas una póliza de 1000 o 2000 UF, lo cierto es que podrás asegurarle a tus seres queridos un buen sustento, en caso de situaciones adversas.

¿Felicidad = seguridad?

Es difícil determinar qué hace a una persona feliz. Sin embargo, la capacidad de poder ayudar a nuestros seres queridos ocupa uno de los primeros lugares. Un seguro de vida es un instrumento muy útil para este fin. Evalúa tu situación actual y futura y toma pronto la decisión.